jueves, 27 de agosto de 2009

Breves anotaciones a Los orígenes del populismo en el Perú por María Isabel Aguirre

jueves, 27 de agosto de 2009

Breves anotaciones a Los orígenes del populismo en el Perú. El gobierno de Guillermo E. Billinghurst (1912 – 1914), de Osmar Gonzáles

MARÍA ISABEL AGUIRRE
isbmery@hotmail.com
Universidad Nacional Mayor de San Marcos

La investigación de Osmar Gonzáles, se inscribe al interior de los estudios que buscan establecer una nueva manera de entender el proceso social y político peruano. Cuyo propósito consiste en superar el modelo analítico que tiende a separar el desenvolvimiento de la sociedad y el Estado. Así, en esta nueva perspectiva, se entiende la construcción de ambos elementos como parte de una misma relación que se condicionan y transforman mutuamente y que permiten comprender la complejidad de los procesos históricos. Es, en este sentido, como debe comprenderse el análisis del gobierno de Billinghurst el que, de acuerdo al autor, permite examinar:

“La formación del Estado y la sociedad nacionales a partir de la transición del orden oligárquico a la forma de hacer política populista en el Perú explicando las consecuencias de largo plazo que tuvo este proceso para la conformación del actual Estado peruano”.

La elección del caso peruano responde a su peculiaridad con respecto a otros países de Sudamérica. Es aquí en donde la oligarquía logra mantener su poder económico y político en un largo período. No obstante, nosotros identificamos en los estudios que se adhieren a esta nueva propuesta un interés por entender y aprehender el comportamiento de las elites. De lo que se trata, entonces, es de demostrar la capacidad de desenvolvimiento de las elites a través del examen de las diversas formas de participación asumida por estos grupos tanto en el plano económico como político. Ello lo corroboramos al revisar los libros que el autor cita como modelos representativos de esta perspectiva analítica. Sin embargo, consideramos que Osmar Gonzáles logra superar esta visión al tomar en cuenta en su investigación el desenvolvimiento de los grupos subalternos. De este modo el estudio nos deja apreciar las relaciones que el gobierno de Billinghurst establece con las elites, así como también con los grupos populares. Y, por otro lado, con respecto a este último actor nos brinda un conjunto de ideas que consideramos importantes. En la medida que las mismas nos ayudan a esclarecer su desenvolvimiento alrededor del espacio político. Los elementos que intervienen para la consolidación de un nuevo comportamiento alrededor de estos grupos. Que tiene como característica principal la crítica y toma de conciencia de su situación frente a los grupos dominantes.
La primera parte del libro nos insertar en el aspecto teórico de lo que hasta ahora se conoce en el estudio del populismo y la formación del Estado a nivel latinoamericano. El autor desarrolla un examen crítico de los textos con la finalidad de dejar trazada la idea central en torno a la cual van a girar sus indagaciones. De acuerdo a Osmar, los estudios sobre el fenómeno populista no han tomado en cuenta la peculiaridad de los procesos históricos que se presentan en determinados espacios. Lo que no ha permitido observar la diversidad de gobiernos populistas existentes en la región. El populismo es entendido como algo estático que se produce de forma sincrónica en el espacio latinoamericano. Así mismo, es abordado como una etapa sin antecedentes ni vínculos con algún otro período, siguiendo este camino la transición es vista como un cambio radical que no muestra mayor importancia analítica. Dejando atrás este conjunto de ideas, el texto propone superar estas formas de análisis mostrando la significativa utilidad que tiene explicar un proceso de transición. De lo que se trata es de elaborar un análisis que viabilice la forma en que se produce dicho proceso. Que de acuerdo a Osmar Gonzáles va a permitir observar y comprender la complejidad del proceso histórico en el largo plazo. Así, busca dar una nueva mirada al gobierno de Billinghurst al que considera relevante. Pues, es en éste, asegura, donde se encuentran las características del posterior fenómeno populista ocurrido en nuestro país. Asimismo, por intermedio de esta investigación el autor busca relacionar el fenómeno del populismo con la conformación del Estado. Entendiendo que esta forma de gobierno, de algún modo presente en la coyuntura de 1912 – 1914, sienta las bases para la construcción del Estado nacional. Al fomentar nuevas formas de relación entre el Estado y la sociedad abre paso a la participación de sectores sociales marginados durante el sistema político oligárquico. De ahí que en el estudio de la mencionada coyuntura el texto nos brinda una explicación que considera el tipo de relación que se fomenta a nivel de los grupos oligárquicos y grupos populares. Se muestra, además, las implicancias que genera esta forma de gobierno, así como también, la reacción y respuesta de ambos actores. Las mismas se van a hacer patentes en los posteriores acontecimientos.
En cuanto a su valor historiográfico, el libro nos proporciona una revisión crítica en torno a la interpretación que desarrolla el sociólogo Sinesio López sobre la caracterización del Estado Oligárquico. Con respecto a este punto consideramos que sus ideas son importantes en la medida que nos proporcionan un aporte significativo para el estudio de esta etapa. Esta perspectiva permite, entonces, ver al régimen oligárquico como una sociedad “sumamente contradictoria y dinámica”. A partir de esta idea se desdibujan las concepciones que existen en torno al comportamiento de los distintos actores sociales, así como también, la forma en que estos se van a articular en el panorama social y político de principios del siglo XX. Lo interesante de su estudio radica no sólo en brindar una nueva mirada al comportamiento asumido por los personajes que participan en el poder, sino también por aquellos que se encuentran en la base de la sociedad. En el caso de las elites se ahonda en el papel que la misma cumplió tanto en el terreno económico como político. Lo que se entrega en esta investigación, de una manera más compacta, es la composición de los grupos de poder que el autor denomina elites oligárquicas. Y la forma en que las diferencias económicas que presenta la misma logran articularse con la finalidad de sostener el orden oligárquico. Con respecto, a los grupos populares el autor crítica la idea del “consenso pasivo” que no permite apreciar la importancia que adquieren los movimientos sociales que se producen en esta etapa. Consideramos que dicha idea hace posible que la participación obrera se entienda como el primer paso desde donde se va a buscar abrir la agenda política a los problemas sociales. Es, en este contexto, como se debe comprender la constitución de espacios de opinión popular que es lo que vienen a representar los periódicos obreros. Asimismo, como señalamos anteriormente, el libro brinda una nueva forma de entender la participación popular. Que busca tomar en cuenta los distintos elementos que van a confluir para la consolidación de la presencia de estos grupos en el ámbito político. De esta manera, se explica el papel que cumple la presencia de nuevos centros de trabajo, de nuevas formas de sociabilidad, de nuevas corrientes ideológicas y además de una coyuntura política específica.
Finalmente, el texto nos inserta en el análisis del fenómeno que representó el gobierno de Billinghurst. El mismo es visto en dos momentos: por un lado, la forma como se produce su elección y, por último, la situación que se genera al interior de su gobierno. La idea central que se maneja con respecto al período en cuestión es el de un ambiente en constante lucha política. Con ello se cuestiona la supuesta estabilidad y la hegemonía absoluta del civilismo. Esta mirada a la vida política y social a inicios del siglo XX, viene siendo corroborada por las distintas investigaciones que analizan la convivencia y desenvolvimiento de los partidos y agrupaciones políticas que participan en el período. Siendo necesario aún esclarecer, también, el significado de las formas de comportamiento que las clases populares asumen. Siguiendo la perspectiva de las nuevas interpretaciones el autor nos adentra a la situación que se hace presente en el primero de los momentos. En el mismo se nota la confluencia de dos condiciones: las grietas que sufre el sistema y la organización política que van asumiendo los grupos populares urbanos. En esta parte se brinda un análisis del escenario político en el que se deja ver no sólo las pugnas surgidas alrededor de los partidos sino al interior de cada uno de ellos. Lo que se vive en esta coyuntura es el enfrentamiento entre las ideas modernistas y tradicionales. Que hace imposible la consolidación de las alianzas políticas. En contraste a esta situación las clases populares asumen una nueva forma de relacionarse con los grupos dominantes. A partir de la cual toman distancia con respecto al mutualismo y su política conciliadora. En medio de este ambiente la elección de Billinghurst resulta importante en la medida que se presenta como la solución a las pugnas elitistas (logra atraer el apoyo de gran parte de sus adversarios). Así, también, la respuesta a los reclamos populares que buscan de alguna manera ser parte de las decisiones políticas. De ahí que dicho candidato lograra concentrar el apoyo de distintos sectores sociales, siendo lo principal, la presión popular que prácticamente obliga al Congreso a declarar su nombramiento como presidente.
Con respecto al gobierno de Billinghurst se desarrolla un estudio desde dos perspectivas. De lo que se trata es de mostrar la propuesta política a partir de la relación que impulsa con las elites oligárquicas así como también con las clases subalternas. Lo que se evidencia a lo largo de este análisis es el entrampamiento en el que cae la propuesta Billinghurst. Al mostrarse sensible con la problemática de los sectores populares y acceder a algunos de sus reclamos, por un lado. Y por otro, al cuestionar las bases del orden oligárquico (conflicto con las instituciones que le dan sustento). Planteada de esta manera la propuesta de Billinghurst generó el recelo de los grupos dominantes. Quienes percibieron en ella un eminente peligro que no sólo perjudicaba sus intereses sino también abría la posibilidad de que se pudiera producir una revolución social. El conflicto con estos últimos fue decisivo para la culminación del gobierno Billinghurst. El desenlace final que tuvo esta coyuntura hizo evidente la fragilidad política sobre la que descansaba el gobierno. Que al perder el respaldo y apoyo de las elites oligárquicas no pudo revertir la situación. Para el autor este gobierno puede ser considerado como una forma de transición al populismo. A lo largo de su corta vida buscó principalmente modificar las bases políticas que caracterizaban al pacto oligárquico originando así un cuestionamiento importante. El que finalmente no se proyectó al ámbito económico en donde la oligarquía mantenía su poder.
Las consecuencias que tuvo este acontecimiento para los actores sociales, como nos deja ver la investigación, es bastante significativa. En cuanto a las elites oligárquicas se aprecia un proceso de adaptación. A través del cual logrará mantenerse en el poder por un largo período. Dicho proceso tuvo como resultado la modificación de su comportamiento frente a los sectores marginados. Lo que se aprecia, entonces, es una apertura relativa que reconoce e incorpora ciertas demandas sociales. Los grupos populares, en cambio, experimentan un aprendizaje en sus relaciones con las elites. Que les va a dar la posibilidad de exigir y obtener el reconocimiento de sus derechos. A partir de este momento el movimiento obrero va ir adquiriendo una mayor presencia y repercusión en el ámbito político. Estos cambios de comportamiento de los sujetos sociales se hacen evidentes en los posteriores sucesos que ocurren al finalizar el gobierno de Billinghurst (el libro analiza la etapa de 1914 a 1932).
Queremos señalar, finalmente, que el principal aporte del texto radica en la interesante reflexión que realiza con respecto a la participación de las clases populares y las elites oligárquicas. De este modo, el gobierno Billinghurst es visto desde una nueva perspectiva. La misma señala la importancia de dicha coyuntura en los posteriores comportamientos políticos asumidos por ambos actores. Para nuestros intereses es relevante la explicación que desarrolla con respecto a la presencia de los grupos obreros. Su propuesta nos invita a tomar en cuenta los diversos elementos que ayudan a comprender la consolidación de este sector en la vida política del siglo XX. Sin embargo, creemos que es necesario distinguir al interior de este actor a los diversos sujetos que lo conforman. Ello va permitir esclarecer las acciones que realizan, por un lado, los grupos organizados alrededor del mutualismo y, por el otro, los que siguen la prédica anarcosindicalista. Consideramos que esta diferencia significativa es importante para evaluar el tipo de apoyo popular que obtuvo la política Billinghurst. Es decir, que tendencia de organización popular respaldó a dicha propuesta.

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